Por el mes de mayo y de junio los trigos empezaban a medrar deprisa, y entre las espigas verdes podían verse toda clase de malas hierbas que crecían entre ellos,
La España vaciada (12). El apego al lugar, un derecho constitucional inviolable
-¿De dónde eres? -De Fuentearmegil, cuna de Don Pero Nuño el leal, que salvó a Alfonso VIII siendo Niño de las ambiciones del rey de León. Un hilo invisible nos
Terminadas las obras de restauración de la cubierta de la Iglesia
Varios periódicos se han hecho eco esta semana de la finalización de las obras de restauración de la cubierta en la iglesia del pueblo. Siempre es una buena noticia ver
Leyenda de La Charca de los Enebrales
Copio un cuento curioso, una especie de recreación legendaria que escribí para poner en el primer libro que publiqué, allá por el año 2000
La España vaciada (11). Las consecuencias insensatas del desmantelamiento rural.
El olvido secular que sufren las zonas con baja densidad de población pone en riesgo la supervivencia de todas las poblaciones con menos de 1000 habitantes situadas fuera de la
La España vaciada (10). La comunicación, un derecho que debe prestarse en condiciones de igualdad.
-¡El cartero! ¡Carta! En tiempos, eran pocas las cartas que se recibían. Alguna del hijo que había entrado en quintas y estaba haciendo el Servicio Militar en Ceuta, o de
La España vaciada (9).
Nuestra cultura tradicional, un bien insustituible sin el reconocimiento que le corresponde. La palabra folclore no es la mejor para hablar de los modos de vida y las costumbres seguidas
No hay como un buen plato de torrendos
Yo tenía un tío tratante de ganado, arriero, viajero y correcaminos, que elegía el restaurante para comer según preparaban los torrendos que servían para el almuerzo. Si cocinaban bien los torrendillos en los almuerzos, era señal de que la cocina era de buen apaño y la comida prometía, si los torrendos estaban desabridos o rancios mejor buscar para comer otra taberna.
La España vaciada (8). El transporte público, una herramienta imprescindible contra la despoblación.
Los programas estatales de transporte público son en la mayoría de los casos ecomómicamente deficitarios, entendiéndose que se trata de un derecho individual de todos los ciudadanos que deben de
La España vaciada (7). Si yo fuera alcalde de mi pueblo.
Un grupo de sorianos que viven en Madrid están sentados en una terracita del Retiro a la sombra de un cuadro de castaños de Indias cerca del Estanque, y hablan