El Once Y Doce De Agosto

El fin de semana del 11 y el 12 de agosto acudiremos a nuestros pueblos, porque haremos falta todos.

88 años nada menos después de la compra del Coto Redondo queremos hacer un reconocimiento público a los hombres y mujeres que hicieron posible que hoy seamos dueños del suelo que pisamos y las casas que tenemos, haciéndoles un homenaje con todos los honores que merecen, ya que de ese modo acabaron muchos siglos de historia en la que nuestro suelo estuvo sometido al dominio de hombres poderosos que no tenían nada que ver con nosotros, y empezó un tiempo nuevo en el que la honradez y la capacidad de trabajo fueron los atributos con los que aún hoy nos conocen en toda la provincia y fuera de ella.

La hazaña fue posible por el empuje de nuestros padres, nuestros abuelos y nuestros bisabuelos, y la voluntad decidida de D. Juan José de Pablo Romero, hijo de la santervasina Lorenza Romero, que estaba casada con el Secretario del Ayuntamiento del Burgo, sin cuya ayuda incondicional y sus relaciones como sacerdote, habría sido difícilmente realizada la proeza de arrebatar a un miembro de la nobleza los territorios apropiados indebidamente cincuenta años antes.

Los descendientes de aquellos hombres teníamos una deuda pendiente con ellos que nunca nos reclamaron, como es el reconocimiento público de sus méritos, y queremos hacerlo rememorando una parte por lo menos de las trabajosas labores con las que se ganaron la vida y nos sacaron a nosotros, sus hijos, adelante.

En el fin de semana del 11 y el 12 de agosto nos proponemos celebrar unas jornadas culturales de oficios tradicionales y costumbres populares que tendrán lugar en los cuatro pueblos que forman el Coto Redondo: Fuencaliente, Fuentearmegil, Santervás y Zayuelas, organizadas con vocación integradora y de confraternidad, a las que estamos llamados a participar todos los que somos o procedemos de los cuatro pueblos. Nuestra intención es honrar la memoria de nuestros antepasados, a los que tanto debemos, trasladando sus quehaceres, sus costumbres y su cultura a nuestro tiempo. Es nuestro deseo que venga mucha más gente que pueda contemplar y participar también en nuestro homenaje, que nuestros pueblos se llenen de hombres y mujeres llegados de todos los rincones, porque la liberación de nuestro terreno llega mucho más allá de la mojonera y queremos compartirla con todos.

El sábado por la mañana empezarán las actividades con un acto religioso en el que rendiremos un merecido homenaje a D. Juan José de Pablo ante la tierra que guarda sus restos, al que seguirá un apretado programa de actividades dirigido a mostrar una forma de vida superada por el paso del tiempo que fue fundamental en la economía nacional durante la primera mitad del siglo pasado. Entre otras cosas conoceremos el trabajo del herrero y del herrador en la fragua, la elaboración del jabón para lavar la ropa y el pan hecho en horno de adobes y una muestra de canciones tradicionales de mozos y del Reinado a son de pandereta.

Por la tarde del sábado nos trasladaremos a Fuencaliente para recordar el modo de aprovechar la piedra extrayéndola de la cantera y trabajándola a pico para hacer casas, además de las labores en los huertos, la cosecha de cereales y garbanzos y una importante muestra de trajes tradicionales guardados en las arcas como oro en paño.

El domingo por la mañana estaremos en Zayuelas catando colmenas y haciendo velas con la cera de las abejas. Recordaremos el oficio de los pastores esquilando ovejas, escarmenando la lana, hilando y tejiendo como se hizo toda la vida.

Dedicaremos un tiempo especial a la elaboración de adobes con tierra cogida en los cuatro pueblos del Coto Redondo, seguido de una exposición de distintas clases de adobes y adoberas y una demostración del revoque de una fachada con barro.

La tarde del domingo daremos la campanada para que se nos oiga desde bien lejos. Empezando el primer toque en Fuentearmegil a las cinco en punto de la tarde, voltearemos las campanas de los cuatro campanarios al mismo tiempo, escuchándose de uno a otro pueblo en una muestra de señales diferente para cada caso: toque de vísperas, de bautizo, de clamores, de quema, de tentenublo y otros más. En Fuentearmegil haremos también vino en el lagar y recordaremos el modo de hacer cestas y cestos.

El punto final de las Jornadas lo pondrán nuestros gaiteros tocando aires de nuestra tierra, celebrándose un baile de fin de fiesta al son de la jota, el baile de la carrasquilla y el broche de oro de la rueda con participación general de todos, niños jóvenes y mayores.

Durante los dos días no faltarán muchas otras actividades de calle, como gente jugando a la tuta o la calva, mujeres hilando o jugando a las cartas en la puerta de sus casas, chicos y chicas cantando cantares tradicionales y jugando a las cosas que han jugado toda la vida en nuestros pueblos.

Lo más importante de los dos días es conseguir que acuda el mayor número de personas posible dispuestos a colaborar en la medida que cada uno pueda para que todo salga bien y podamos hacer un acto entrañable como reconocimiento a los hombres y mujeres que junto con D. Juan José de Pablo tuvieron el valor de comprar el Coto al Conde. Os animamos a pasar con nosotros el fin de semana del 11 y el 12 de agosto y contribuir con vuestra presencia a homenajear a nuestros mayores, recordándolos, porque su mérito fue grande y queremos que siga presente en la memoria de todos nosotros por mucho tiempo.

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