HISTORIAS DE MOLINOS EN ZAYUELAS III

4. LA FABRICACIÓN DEL PAN EN LOS HORNOS FAMILIARES EN ZAYUELAS

Sin remontarnos a tiempos tan lejanos, lo que sí hemos conocido muchos del pueblo es que para cocer el pan y, como medio básico de alimentación, en muchas casas había un horno familiar de adobe. Cada 15 días se elaboraba el pan, generalmente hogazas, panetes y algún producto más sofisticado en ocasiones. Se cocía generalmente para varias familias, y se turnaban: los primeros 15 días cocía una familia, los siguientes 15 días del mes, otra familia. Las hogazas de pan se mantenían y conservaban perfectamente durante ese tiempo, sin ponerse duras.
Esta tarea suponía para las amas de casa un gran trabajo y actividad a añadir a todos los demás del campo y del cuidado de la familia: cerner la harina, poner la levadura, amasar, dejarlo reposar, meter al horno, sacarlo del horno…
En algunas casas del pueblo aún se conservan y se pueden visitar varios de estos hornos: el horno de la tía María Cruz Antón, en casa del Luis actual; el horno de la tía Saturnina Latorre, en la casa de allá arriba; el de la tía María Hernando, la Panadera, y otros.
Incluso había un horno llamado el cocedero, porque allí, además de hacer el pan, asaban también la carne de cordero o cabrito para los vecinos del pueblo en las fiestas más significativas. Y no solo el horno, sino que la calle en la que se encuentra, la llamaban la calle del cocedero.

5. LA PANADERÍA DE LA TÍA MARÍA, LA PANADERA

Hemos señalado al hablar de los hornos familiares que muchas familias tenían su horno para elaborar el pan y que nos ha llegado referencias de una calle con el nombre significativo de “calle del cocedero”. Pero si hablamos propiamente de panadería en Zayuelas, y de hacer pan de cara al público o al pueblo, solo hay una persona y familia a la que hacer referencia, que es la panadería que hemos conocido de la tía María Hernando, la Panadera, así conocida en el pueblo tradicionalmente. Después durante un tiempo, también la panadería fue llevada y regentada por su hija Dorotea.

5.1 – La Tía María Hernando Romero, la Panadera

Había nacido en 1902 en Zayas de Bascones. Vino desde allí, cuando el conde les echó a los colonos. Se casó con Pedro Pascual, de Villálvaro, que se fue a Bilbao, año 1934, y trabajó en las minas de Hortuella y Gallarta. De su matrimonio nacieron varios hijos.
La mayor, Dorotea Pascual Hernando, casada con Anastasio Lagunas. Con sus dos hijos: Daniel Pascual y Anamari Pascual, la más joven. La segunda, Mercedes Pascual Hernando que caso con Juan Estivil. “La primera novia que se casó de blanco en Zayuelas, anteriormente ninguna se había casado de blanco en el pueblo. Además, me acuerdo muy bien, porque hicieron un baile en la plaza”. Después se fueron a vivir a Argentona (Barcelona). Después vino su hijo Pepe, José Pascual Hernando, casado con Rosa Latorre, con sus tres hijos y familias que andan por Bilbao: José, Roberto y Óscar. Finalmente tuvieron a su hija Cecilia Pascual Hernando, casada con Tomás Puente, con sus hijos Serafín, Pedro y Rosa y familias, que también andan por Bilbao y pasan temporadas significativas en el pueblo. La tía María, Panadera, murió en 1994 a los 92 años. Toda una vida llena de experiencias y muy completa.

Jornadas de Oficios, Santervás del Burgo

5.2 – Entrevista a Anamari Lagunas, su nieta

Preguntas directas sobre los abuelos, panadería y sus recuerdos

¿Qué recuerdas de la abuela María y de la panadería?

“Que el horno, mi abuela lo montó ella sola, porque mi abuelo con 32 años murió y la dejó viuda con 4 hijos, estando ya aquí, los dos. Mi abuelo se fue a Bilbao a trabajar en las minas. Y trabajó en las minas de Hortuella y Gallarta. Y mi abuela se quedó sola aquí, y él se fue a trabajar a Bilbao.
Como venían de Villavaro y de Zayas, todo lo que tenían aquí en el pueblo, fue comprado.

Recuerdo que además de ganarse la vida con la panadería, trabajaba en el campo y también hacía de matrona en el pueblo. Que madrugaba mucho para preparar la harina y hacer la masa en la artesa. Después la dejaba reposar tapada con la masera hasta que fermentara. Luego se preparaban las hogazas, panetes… Cuando el horno estaba a punto se metían con la pala de madera y una vez cocidas se sacaban con la palilla de hierro.

¿Qué productos elaboraba y vendía principalmente? ¿Qué “dulces”?

Lo principal era la elaboración del pan, hogazas y barras.
Los dulces principales eran las tortas de chicharrones, las tortas de anís, rosquillas de Pascua, mantecados y los típicos panetes.

¿Dónde vendíais el pan y a qué pueblos?

Vendíamos en el pueblo, aquí en Zayuelas. Además, íbamos a vender a Fuencaliente y a Fuenteramegil; y en Fuentermegil, dejábamos pan para los de Santervás.
Donde más pan vendíamos era en Fuencaliente, porque era un pueblo mucho más grande, con más gente.
Recuerdo que íbamos con el carro; yo acompañaba a mi Madre, tenía 16 años. En ocasiones se nos añadían el Carmelo y la Puri del tio Antonio, que eran de mi edad y amigos míos.

¿Dónde compraba o adquiría la harina, la leña…? ¿En algún molino?

-La harina la iban a comprar a la fábrica de San Esteban con el carro y los machos. Aunque mi abuela contaba que durante la Guerra iba a molerla al molino de la Hinojosa y que además hacían intercambió: ella llevaba trigo y le daban aceite.

Alguna anécdota especial que recuerdes.

Una vez volviendo a casa, cerca del chopo en el camino de Fuentearmegil, los caminos de entonces eran como eran, volcamos con el carro. Como siempre llevábamos el perro con nosotros en el carro. Recuerdo que el perro se vino corriendo hasta casa a avisar a mi padre. Que nada más que vio al perro solo, se dio cuenta que nos había pasado algo y vino a buscarnos”.

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