Historia de los gaiteros del Coto Redondo de Fuentearmegil

La fama de los gaiteros de nuestros pueblos se hunde en la memoria de los tiempos. Todos los que los oímos tocar desde niños lo recordamos como una celebración de alegría y de fiesta.

La música, el baile y el canto forman parte importante de la vida de todas las naciones de la tierra. Es un hecho que la música está presente en los actos más sobresalientes en cualquiera de sus manifestaciones: las nanas que nos arrullan desde la cuna, los juegos infantiles acompañados de melodías que recordaremos siempre, las canciones de ronda y baile que animan a los mozos y levantan de sus asientos a las mozas para salir a bailar con ellos.

Recientemente, la Diputación de Soria ha publicado dos tomos del Cancionero popular soriano, rescatando del olvido el patrimonio tradicional de la cultura musical de los pueblos de Soria.

Leyendo la página reservada a los músicos de la Tierra del Burgo y del Coto Redondo, podemos encontrar los nombres de los gaiteros y tamborileros hasta donde la memoria alcanza. Seguro que ha habido muchos otros con suficientes méritos que también podrían formar parte de esta relación, pero sirvan los que se nombran como muestra de homenaje a cuantos llevaron con toda honorabilidad el nombre de nuestros pueblos donde quiera que tocaran, y cimentaron el prestigio de su buen hacer que ha llegado con pujanza hasta nuestros días, recogiendo la antorcha levantada a través de la Historia por las nuevas generaciones que continúan la tradición con la misma pasión que sus antepasados y la pasarán a sus descendientes, siguiendo la tradición recibida.

Como anécdota personal, quiero comentar la alegría que me ha dado al encontrar a mi primo Nicolás Cabrerizo en el listado como cajero, de quien conservo en la memoria su imagen tocando la caja en la plaza un domingo por la tarde, hacia mediados de los años cincuenta, en que yo no levantaría mucho más de medio metro del suelo, y él estaba frente a la puerta del ayuntamiento, creando música con la  magia prestidigitadora de sus manos. Leyendo su nombre, ha sido como si hubiera vuelto a la niñez de aquellos  tiempos, y hubiera vuelto a sentir la misma fascinación que entonces.

Copio a continuación la página del Cancionero Popular Soriano, donde se incluye el listado de los músicos de los cuatro pueblos:

En las tierras de El Burgo eran famosos los gaiteros de Fuencaliente del Burgo. La agrupación estaba formada por dos gaiteros acompañados por el ritmo del tamboril (caja). Aún permanecen en la memoria el nombre de varios de ellos como Nicolás Lagunas (que enseñó a tocar a los Gaiteros de la Calle Real), Eulogio Lagunas, Julián Cabrerizo (apodado el Tío Julián) y Santos Encabo, así como de los cajeros Hipólito Cabrerizo, Desiderio Cabrerizo, Domingo Lorenzo, Eulogio e Hilario (de los cuatro últimos desconocemos el apellido.

En la misma medida, los de Fuentearmegil gozaban de gran renombre. La agrupación se componía normalmente de tres gaiteros acompañados de un cajero que marcaba el ritmo. Los más mayores recuerdan haber oído hablar de Santiago Benito, Hipólito Flores y Eleuterio Flores, apodados “Los gatos” que allá por 1870 hacían sonar sus dulzainas por las calles de esta población. Era tal la destreza que tenían que solían contratarlos para ir a tocar a pueblos de Pinares como Duruelo de la Sierra, Covaleda o Canicosa (Burgos); incluso llegaron a ir a Madrid para actuar ante el mismísimo rey por ser valorados como los mejores músicos de la provincia. Estos son considerados la raíz de las siguientes generaciones de gaiteros cuyos nombres también forman parte de la historia del lugar tales como Justino Flores, Andrés Cabrerizo, Manuel Antón Romero, Benedicto Cabrerizo Romero, Enrique Antón Cabrerizo, Juan Francisco Aguilera, Roberto Cabrerizo Poza, Iván Poza Sierra, Raúl Cabrerizo Lafuente, Domingo, Encabo Antón, Gabriel Antón y Fermin Aguilera Antón. Al toque de la caja iban Pedro Carazo Flores, José Romero Benito, Teodoro Romero, Vicente Romero Benito, Andrés Cabrerizo Cabrerizo y Nicolás Cabrerizo Cabrerizo..

En Santervás del Burgo también había gaiteros autóctonos que salían a tocar bajo el formato de una pequeña agrupación instrumental basada en dulzainas y caja. Nicolás Cabrerizo, Félix Cabrerizo y Florencio Carro eran dulzaineros y Lázaro Berzosa era reconocido en el oficio de Cajero. Con el caso de Zayuelas terminamos el recorrido por los pueblos del llamado Coto Redondo, recordando a Clemente que iba con la gaita y al que acompañaban Eladio y Javier Ortega con la caja.

Datos bibliográficos:

DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE SORIA.

NÚMERO 2 DEL CANCIONERO SORIANO. RONDAS.

Gaiteros de Tierra El Burgo.

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