Las grandes invernadas de antaño

El invierno de este año me recuerda a los que me tocó vivir de niño y de joven en el pueblo, ya que ha tenido los fenómenos atmosféricos y las inclemencias propias de esta estación.

Años atrás añorábamos las abundantes lluvias, las nieblas y, como no, la reina del invierno, la nieve, las heladas que siguen a estas con muchos grados bajo cero. había años que las nevadas duraban muchos días y en alguna ocasión semanas, quedando los montes, las praderas, las dehesas y los prados cubiertos con muchos centímetros de nieve. El ganado no podía salir a pastar a los campos, y se les tenía que alimentar en los corrales o apriscos, donde se les echaba de comer en los pesebres. Todos los vecinos y mozos con palas hacían veredas para comunicarse con los pueblos limítrofes, para abastecerse de alimentos de primera necesidad, para que el médico, el cura, el veterinario, para ir a la farmacia a por las medicinas, para que los niños fuéramos a las escuelas, para llevar las ovejas a las fuentes y a los ríos para que bebieran agua, y vuelta al corral..

Voy a contar una de las muchas historias, acertijos o anécdotas que me contaba mi abuelo Raimundo, con su rudo lenguaje rural, que podría ser del castellano antiguo, yo me sonreía de algunas palabras que decía, con el respeto que le tenía no me podía reír. Ahora valoro aquellas sabias palabras, las frases que decía de su aprendizaje de pueblo.

Fue un gran conocedor de casi todos los animales. Con mirarles la boca a los dientes sabía la edad que tenían. Estos conocimientos los aprendió día a día de su padre, los desarrolló durante toda su vida, y nos los trasmitió a nosotros, ya que fue labrador, pastor, tratante feriante de ganado, castrador de toros, caballos, burros y carneros.

En una ocasión me contó que una oveja se escapó del rebaño cuando las llevó a beber agua a la fuente, un día que había una gran nevada, y fue a parar frente a un prado y entre la oveja y el prado se desarrolló el acertijo, que os pongo para que lo descifréis. Empieza así:

Le dice el Prado a la Oveja:

-Bien me Miras.

Ella le contesta:

-Bien te Entiendo.

El prado sigue hablándole:

-lo que me Pides, Tengo. Antes que no Tenía, Te Daba. Ahora que Tengo, no Te Doy. Cuando no Tenga, Te Daré.

Un poco de humor para todos los que visitáis la página de los Pueblos del coto redondo de Fuentearmegil.

Saludos

Mariano Carro Cabrerizo

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Última actualización: 3/01/2015

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